¿Leyes mas severas para el Graffiti en el mundo?

Nota por Mtn daily

El graffiti en los últimos tiempos, creo yo, ya no depende de que tan all city seas o te consideres sino de que medallitas fuera de tu zona de confort tienes.

La pandemia marco un antes y un después mi forma de ver el Graffiti, dejar que los demás escritores jueguen en el patio de tu ciudad ya no es un tema de competencia si no de permitirles estar en el juego mientras tu expandes tu territorio nacional e internacionalmente.

El tema de los trenes siempre ha sido así, terminar con el sistema de tu ciudad te lleva a querer conocer y desafiar otros tantos que te posicionaran entre los verdaderos kings de los paneles, así ha venido sucediendo desde hace algunos años y es que a pesar del hermetismo que mantienen, uno siempre se entera de su actividad en diferentes puntos del país y del mundo.

En las siguientes notas de Mtn Daily hablan un poco de todo esto y de como las sentencias han aumentado en todo el mundo para tratar de frenarlo;  a pesar de tener muchas cámaras, vigilancia e incluso, en algunos sistemas, sensores de movimiento siempre han sido vulnerados en mas de una ocasión.

 

La política internacional y el graffiti sobre trenes no parece que tengan mucho que ver en principio. ¿No? Vamos a sacarte de tu sueño. Afecta y más de lo que crees. ¿Cómo? Pues vamos a explicar el caso del escritor francés Théo Clerc, al que pillaron pintando un metro, junto a un escritor neozelandés y otro australiano, en Baku, la capital de Azerbaiyán.

Pintar trenes es una actividad ilegal. Los escritores que los pintan lo saben, y en general asumen las consecuencias. Digamos que es parte del juego: los sistemas más difíciles, generan una recompensa emocional, y un respeto, de los otros escritores que juegan en el mismo tablero, más grande que acciones en sitios más fáciles.
Evidentemente esta podría ser una historia más de “escritor de graffiti entre rejas” (no siempre es así). ¿Pero, qué la hace distinta?

Las crisis geopolíticas son demasiado complejas para describirlas aquí, pero si la simplificamos un poco podemos decir que esta nueva crisis entre los dos países se remonta al 2020 y tiene que ver a grosso modo con la disputa sobre unos territorios. ¿Nos pilla lejos, no?
Son problemas que no nos afectan… hasta que lo hacen.

Francia firmó el año pasado unos documentos de apoyo a Armenia, incluyendo en esos tratados la ayuda en defensa, lo que convierte a Francia en un aliado contra Azerbaiyán. De hecho, antes de la sentencia a Clerc, la semana pasada, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia emitió un aviso recomendando a los ciudadanos franceses evitar viajar a Azerbaiyán, para evitar riesgos de arresto, detención arbitraria y juicios injustos.

¿Veis a dónde queremos ir a parar?

 

Año a año, las leyes anti-graffiti se van endureciendo en el mundo para intentar frenarlo. Entendemos que si vas a pintar graffiti sabes a lo que te arriesgas. Aún así, hay sentencias y castigos que no dejan de sorprendernos.
Por ejemplo, la inclusión del castigo físico, como medida disciplinaria y /o pena es una de ellas. Descubre con nosotros en este resumen como está el tema.

Singapur

Singapur es conocido por sus duras leyes contra el graffiti. Según la Ley del año 1966, las sanciones pueden incluir:

  • Multas de hasta 2,000 SGD, unos 1400€/ 1500$.
  • Azotes con vara (caneing), un máximo de 8 azotes.
  • Cárcel, hasta 3 años.
    Eso se aplica tanto a locales, como a extranjeros. El caso más famoso ocurrió en 2010. Oliver Fricker, un ciudadano suizo, fue arrestado en Singapur por pintar un vagón del metro junto a otro escritor de origen británico que consiguió escapar. Fricker fue condenado a cinco meses de prisión y tres golpes con vara (caneing). También tuvo que pagar una multa. El inglés tiene aún pendiente una orden de búsqueda y captura.
Emiratos Árabes Unidos

Esta nación del Golfo Pérsico tiene 0 tolerancia con el graffiti. Es un país que se enorgullece de su limpieza, pintar es ilegal (en principio) y las sanciones oscilan entre:

  • Multas muy altas, prisión y deportación en el caso de extranjeros.
Estados Unidos

En Estados Unidos, la severidad de las leyes anti-graffiti varía según el estado y la ciudad. Algunas, como Los Ángeles y Nueva York, tienen regulaciones muy estrictas.

Uno de los casos más sonado ocurrió en Los Ángeles. Un joven llamado Jaime Marquez fue arrestado en 2010 y fue condenado a 6 años de prisión y obligado a pagar $10,000 USD por daños.

  • Altas multas (en algunos casos, pueden superar los $10,000 dependiendo del daño) y penas de cárcel que pueden ser desde varios días hasta años.
Reino Unido

En el Reino Unido, tampoco juegan. Las sanciones incluyen:

  • Multas que pueden llegar hasta £5,000 en casos graves, y cárcel de hasta 10 años si eres reincidente.

En 2008, en Londres, cinco escritores de la DDS Crew fueron arrestados por pintar en trenes y estaciones. Darren Austin, fue condenado a 2 años de prisión.

Japón

En Japón, aunque el graffiti es menos común que en otros países, las leyes contra el vandalismo son estrictas:

  • Multas altas y penas de cárcel de hasta 5 años y deportación para los extranjeros.

En general, Japón tiene una fuerte cultura de respeto por los espacios públicos, lo que hace que el graffiti sea muy mal visto socialmente.
Caso famoso: KONQR y cía., a los que pillaron pintando calle, y pasaron varias semanas en la cárcel.

China

También se toma en serio allí este tema. El gigante asiático tiene a sus trenes muy mimados, por eso si te pillan:

  • Multas muy elevadas.
  • Prisión de larga estancia.

¿Qué pasa en otros lugares?

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