Subway Art de Martha Cooper y Henry Chalfant en Español

Traducido por Ofier

El día de ayer, tuvimos en nuestra sección de entrevistas a OFIER, escritor México-Americano que se ha mantenido activo desde sus inicios, por allá de principios de los 90´s.

En esta entrevista, nos contó un poco sobre la traducción que hizo del libro Subway Art de Martha Cooper y Henry Chalfant

Les dejamos por aquí un poco de la introducción y el link para que vayan a darle una revisada al sitio de Ofier.

Link de libro.

Introducción

Mientras miles de niños están escribiendo sus nombres en cada superficie disponible en Nueva York, piezas maestras como las que aparecen en estas páginas son relativamente raras. Los “escritores” encaran muchos obstáculos al perseguir su meta de “encender la línea”. Ellos trabajan en la oscuridad, alrededor de maquinaria peligrosa, terceros rieles reales o haciendo malabares en los cruces de vías sobre las líneas elevadas por encima de la calle. Pintar nombres en los vagones del subterráneo es ilegal en la ciudad de Nueva York, por eso tienen que estar alertas a cada momento, al bajar rápido y con cuidado si la policía conduce una redada. Además de tales peligros, ellos soportan la ira de sus coléricos padres en casa y los ataques de hostiles rivales en la calle.

Todos estos riesgos no garantizan el éxito. Un escritor no puede tener la certeza de que su trabajo sea visto. Neoyorquinos que viajan en los trenes subterráneos a diario tienen la probabilidad de perderse la oportunidad de los mejores trabajos hechos por los escritores de graffiti.  Los rivales tachan sus nombres y la Autoridad de Tránsito sistemáticamente limpia los trenes con cáusticos solventes. Pocas “piezas” sobreviven mucho; de hecho, son destruidas a menudo antes de salir de los depósitos. Por lo tanto es muy raro que más de una o dos piezas maestras de graffiti estén sin daños y operando por el sistema de tránsito entero en cualquier momento.

Para obtener las fotografías que están en este libro, los autores pasaron miles de horas acechando trenes a través del laberinto del sistema de tránsito. Por años trabajaron por separado, desconocidos el uno del otro, fotografiando estas elusivas obras de arte. Sus métodos eran distintos, derivando como lo hicieron y desde un punto de vista muy diferente.